Más allá del resultado del último Superclásico, del golazo de Franco Mastantuono y de la victoria contundente de River Plate sobre su clásico rival, un detalle particular llamó la atención y rápidamente se viralizó en las redes sociales. Un gesto, una mirada, una conexión que quedó capturada en imágenes y que ha generado un intenso debate entre los fanáticos.
La tarde del domingo fue una fiesta para los amantes del fútbol argentino. El encuentro, cargado de tensión y emoción, se desarrolló con un ritmo frenético y un buen nivel por parte de los jugadores de ambos equipos. Sin embargo, fue la actuación de la joven promesa del Millonario la que acaparó todos los titulares. El pibe de Azul, con su desequilibrio, velocidad y gol, se convirtió en la figura indiscutible del partido.
Celebración a lo grande y un detalle que no pasó desapercibido
Apenas sonó el pitido final, la explosión de alegría fue total. Jugadores, cuerpo técnico e hinchas se fundieron en un abrazo colectivo, celebrando una victoria que significó mucho más que tres puntos. En medio de la euforia, Mastantuono se permitió festejar con aquellos que lo apoyan incondicionalmente: sus seres queridos y la gente. Fue en ese momento, durante la celebración, que el joven protagonizó un gesto que no pasó desapercibido para las cámaras ni para las redes sociales.
El ademán en cuestión, que se viralizó rápidamente, muestra al jugador realizando una seña particular hacia alguien en la tribuna. Si bien las imágenes no revelan con claridad a quién iba dirigido, las especulaciones no tardaron en aparecer. Algunos sugieren que se trataba de un amigo de la infancia, otros de un familiar cercano y hasta se rumorea que podría haber sido una dedicatoria especial para un pequeño hincha que lo admira. Lo cierto es que el gesto de Mastantuono generó una gran curiosidad y alimentó la intriga.
Todo esto que mencionamos anteriormente es un simbolismo, claro está. No cabe duda de que la joyita surgida del semillero le estaba dedicando la victoria al mayor enemigo futbolístico, al rival de turno que padeció la gloria del mítico Monumental, al que se fue para su barrio con la parte trasera bastante averiada. Y sí, no hay mucho más para agregar: el video es claro y conciso, je.
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