El año 2025 quedará en el recuerdo de River Plate como uno de los más complicados de las últimas décadas. Con un rendimiento deportivo que dejó mucho que desear, el Millonario no sólo cerró la temporada sin festejos, sino que las consecuencias de estos resultados flojos se sentirán con fuerza en el futuro. Más allá de la decepción entre los hinchas, los números hablan por sí solos y trazan un camino lleno de obstáculos para el equipo del discutido Marcelo Gallardo.
La falta de consistencia en la cancha terminó afectando directamente las aspiraciones internacionales. Lo que sucede puertas adentro del Monumental es alarmante: River no solo no jugará la Copa Libertadores del venidero 2026 -algo que no ocurría desde hace 11 años-, sino que también quedó muy lejos de la clasificación al Mundial de Clubes de 2029. Una doble pena que obliga a la dirigencia y al cuerpo técnico a repensar estrategias a mediano y largo plazo.
El frustrante legado de 2025
La participación en la primera edición del certamen mundialista, disputado en Estados Unidos, quedó en la memoria como un capítulo para olvidar. River, que accedió al torneo tras liderar el ranking Conmebol al término de la temporada 2024, no pasó de la fase de grupos. Una actuación decepcionante que no solamente manchó el uniforme, sino que también marcó el comienzo de una carrera cuesta arriba hacia la próxima edición de la competencia.
Las cartas están colocadas de manera complicada. El ente rector del fútbol sudamericano volverá a tener 6 cupos para el torneo internacional en cuestión, repartidos de la siguiente manera: los campeones de la Libertadores de los años 2025, 2026, 2027 y 2028 –Flamengo ya aseguró su lugar al ganar la edición actual-; y las dos plazas restantes irán para los dos primeros del ranking, con una salvedad importante: no puede haber más de dos clubes por país, excepto los campeones de la copa más importante de América. Si se repite un ganador, el cupo pasa al siguiente en la tabla.
¿Cómo puede River clasificar al Mundial 2029?
River tiene dos vías claras para intentar la hazaña. La más directa es ganar la Libertadores en los años 2027 o 2028. Para ello, primero deberá clasificar y disputar ambas ediciones del torneo más trascendental de Sudamérica. Una tarea nada sencilla, especialmente considerando que en 2026 quedará afuera por primera vez en más de una década, relegado a jugar la Copa Sudamericana.
La otra opción pasa por posicionarse entre los dos mejores del ranking Conmebol. Sin embargo, aquí surge un gran problema: el mismo comenzó de cero tras el último Mundial, y River acumuló apenas 23 puntos en la temporada actual, lo que lo coloca en el séptimo puesto de la tabla. Y todo se agrava con el reciente título obtenido por Estudiantes en la Liga Profesional de nuestro fútbol. ¿Se concretará el milagro?



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