El clima en los pasillos del Monumental no es el mejor después de lo que fue el último Superclásico. La derrota en casa dejó heridas abiertas, no solamente desde lo futbolístico y la bronca que todavía persistirá un largo tiempo entre los hinchas, sino también por las consecuencias físicas que dejó el encuentro. River sintió el rigor de un partido caliente, de ésos que se juegan con los dientes apretados y donde cada pelota dividida parece ser la última.
Sin embargo, el foco de la preocupación se trasladó rápidamente de lo que sucedió en el campo de juego hacia la enfermería. Durante las últimas horas, el cuerpo médico del club estuvo trabajando a contrarreloj para evaluar el estado de salud de una de las piezas que el técnico considera clave. La incertidumbre sobre su disponibilidad para los próximos compromisos se mantuvo latente, generando un clima de especulación constante.
Finalmente, este lunes se terminaron de disipar las dudas y el panorama es realmente desolador. Se confirmó que el delantero Sebastián Driussi, quien debió abandonar el terreno de juego de manera prematura cuando apenas se jugaban 16 minutos del primer tiempo, sufre una dolencia que lo mantendrá alejado de la actividad profesional durante un tiempo prolongado. El atacante de 30 años volvió a ser víctima de una fragilidad física que le impide tener continuidad desde que pegó la vuelta a la institución.
Un diagnóstico que preocupa en Núñez
El estudio médico realizado arrojó un desgarro en el isquiotibial derecho. Esta lesión, de una gravedad considerable, obligará al futbolista a realizar un proceso de recuperación que demandará entre tres semanas y un mes, dependiendo de cómo responda su cuerpo a los trabajos de kinesiología. La noticia cayó como un baldazo de agua fría, especialmente porque se trata del quinto desgarro que sufre el jugador desde su regreso, una estadística que empieza a encender las alarmas en el cuerpo técnico.
Este parate no es uno más, ya que se suma a una seguidilla de infortunios que le han costado al delantero perderse muchos partidos importantes en este segundo ciclo. La regularidad es, sin dudas, el mayor enemigo de Driussi con la camiseta del Millonario, donde las lesiones musculares se volvieron una constante que le impiden agarrar ritmo de competencia.
El enojo de la gente con Driussi
Esta nueva lesión despertó la furia de los hinchas del Más Grande en las redes sociales, quienes ven en él un desperdicio: tiempo, dinero y la ausencia de otros posibles jugadores que podrían ocupar su rol (como los pibes del club y potenciales refuerzos). La gente no quiere ver más a Driussi porque siempre termina igual: lesionado y perdiéndose compromisos trascendentales en el calendario.


Los comentarios apuntaron principalmente a cobrar por productividad. Otros fueron más lejos exigiendo la renuncia del atacante. Lo cierto es que, bajo la conducción de Marcelo Gallardo, River pagó 10 millones de dólares para traer de vuelta a Driussi y esa plata todavía no se ha recuperado. Amar la camiseta no es solamente mostrarte con la misma a modo de pose en Instagram.
Datos clave
- El jugador sufrió un desgarro en el isquiotibial derecho.
- Es el quinto que padece desde su retorno a River en enero de 2025.
- Se perderá, como mínimo, los próximos cuatro partidos del equipo.


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